Freud y Marx

Freud y Marx
la sociedad del espectaculo

martes, 19 de febrero de 2008

lunes, 18 de febrero de 2008

La caída del emperio chileno

La Fiesta:

La fiesta de Chile comienza a mostrar sus primeros aturdidos de baile y champagne, se están peleando los dueños de casa/maipú. Los defensores de la instituciones se radicalizan y ya no quieren soltarlas, quieren que sus amigos sean lentejuelas del traje democrático, mientras la derecha se da el lujo y la miseria de levantar longueiras, como si el fracaso de la fiesta/concertación, le permitiese ahorrarse sonrisas lavinescas y mostrarse así tal cual: populares como Francos golfistas.

La Resaca:

El paternalismo laguicida se revienta como un terrible secreto familiar, mientras Bachelet no consigue cosechar el snobismo que la levantó y se le van desordenando los pollitos y después las gallinas y ya van a estar las vacas contra los portones del matadero. Sin embargo nada hace suponer que pudiésemos estar en el mismo giro sudamericano que le ha puesto carita de indio al poder, pues el gremialismo es la ley y la articulación una fantasía con la que sólo se pajea el PC y La Zurda, si es que todavía existe el PC y La Zurda

La Caída:

En cualquier momento cae el muro llamado Andes. La globalización en estos términos sólo nos ha hecho generar resistencia, por enésima vez resistencia, a estas alturas como una simulación de subversión que rápidamente es asimilada para legitimar el nuevo Fascismo cuya trinidad es Democracia, Diversidad y Tolerancia, cuyos semas se reordenan y sincronizan para anular discrepancias, así democracia se vuelve un voto, diversidad un pelo fucsia y tolerancia un aguántate no más.

La Pena:

Volverá la fiesta/autopista con barquitos por el Mapocho. Ganó el Sí, sueño todas las noches que ganó el Sí. Parece que se vienen tiempos de aznaridad. El triunfo de esta democracia será la Derecha Democrática, de eso se trataba, de nada más. Cuatro gobiernos de la Concertación, cuatro de la Derecha, así hasta el fin de los tiempos chilenos, la caída de nuestro imperio es su vuelo. Chile, un país ganador y bonito, eso me gritan en mis sueños.


¿Dequieneselpoema?/(respuestaproximopoema)

martes, 20 de noviembre de 2007

LA EDAD DE ORO


A los niños que lean “La Edad de Oro
Para los niños es este periódico, y para las niñas, por supuesto. Sin las niñas no se puede vivir, como no puede vivir la tierra sin luz. El niño ha de trabajar, de andar, de estudiar, de ser fuerte, de ser hermoso: el niño puede hacerse hermoso aunque sea feo; un niño bueno, inteligente y aseado es siempre hermoso. Pero nunca es un niño más bello que cuando trae en sus manecitas de hombre fuerte una flor para su amiga, o cuando lleva del brazo a su hermana, para que nadie se la ofenda: el niño crece entonces, y parece un gigante: el niño nace para caballero, y la niña nace para madre. Este periódico se publica para conversar una vez al mes, como buenos amigos, con los caballeros de mañana, y con las madres de mañana; para contarles a las niñas cuentos lindos con que entretener a sus visitas y jugar con sus muñecas; y para decirles a los niños lo que deben saber para ser de veras hombres. Todo lo que quieran saber les vamos a decir, y de modo que lo entiendan bien, con palabras claras y con láminas finas. Les vamos a decir cómo está hecho el mundo: les vamos a contar todo lo que han hecho los hombres hasta ahora.

Para eso se publica La Edad de Oro: para que los niños americanos sepan como se vivía antes, y se vive hoy, en América, y en las demás tierras; y cómo se hacen tantas cosas de cristal y de hierro, y las máquinas de vapor, y los puentes colgantes, y la luz eléctrica; para que cuando el niño vea una piedra de color sepa porqué tiene colores la piedra, y que quiere decir cada color; para que el niño conozca los libros famosos donde se cuentan las batallas y las religiones de los pueblos antiguos. Les hablaremos de todo lo que se hace en los talleres, donde suceden cosas más raras e interesantes que en los cuentos de magia, y son magia de verdad, más linda que la otra: y les diremos lo que se sabe del cielo, y de lo hondo del mar y de la tierra; y les contaremos cuentos de risa y novelas de niños, para cuando hayan estudiado mucho, o jugado mucho, y quieran descansar. Para los niños trabajamos, porque los niños son los que saben querer, porque los niños son la esperanza del mundo. Y queremos que nos quieran, y nos vean como cosa de su corazón.

Cuando un niño quiera saber algo que no este en La Edad de Oro, escríbanos como si nos hubiera conocido siempre, que nosotros le contestaremos. No importa que la carta venga con faltas de ortografía. Lo que importa es que el niño quiera saber. Y si la carta está bien escrita, la publicaremos en nuestro correo con la firma al pie, para que se sepa que es niño que vale. Los niños saben más de lo que parece, y si les dijeran que escribiesen lo que saben, muy buenas cosas que escribirían. Por eso La Edad de Oro va a tener cada seis meses una competencia, y el niño que le mande el trabajo mejor, que se conozca de veras que es suyo, recibirá un buen premio de libros, y diez ejemplares del número de La Edad de Oro en que se publique su composición, que será sobre cosas de su edad, para que puedan escribirla bien porque para escribir bien una cosa hay que saber de ella mucho. Así queremos que los niños de América sean: hombres que digan lo que piensan, y lo digan bien: hombres elocuentes y sinceros.

Las niñas deben saber lo mismo que los niños, para poder hablar con ellos como amigos cuando vayan creciendo; como que es una pena que el hombre tenga que salir de su casa a buscar con quien hablar, porque las mujeres de la casa no sepan contarle más que de diversiones y de modas. Pero hay cosas muy delicadas y tiernas que las niñas entienden mejor, y para ellas las escribiremos de modo que les gusten; porque La Edad de Oro tiene su mago en la casa, que le cuenta que en las almas de las niñas sucede algo parecido a lo que ven los colibríes cuando andan curioseando por entre las flores. Les diremos cosas así, como para que las leyesen los colibríes si supiesen leer. Y les diremos cómo se hace una hebra de hilo, cómo nace una violeta, cómo se fabrica una aguja, cómo tejen las viejecitas de Italia los encajes. Las niñas también pueden escribirnos sus cartas, y preguntarnos cuanto quieran saber, y mandarnos sus composiciones para la competencia cada seis meses. ¡De seguro que van a ganar las niñas!

Lo que queremos es que los niños sean felices, como los hermanitos de nuestro grabado; y que si alguna vez nos encuentra un niño de América por el mundo nos apriete mucho la mano, como a un amigo viejo, y diga donde todo el mundo lo oiga: "¡Este hombre de La Edad de Oro fue mi amigo!"

miércoles, 15 de agosto de 2007

el siglo XX hubo un ejemplo de niño marginal y “delincuente”, encarcelado en varias ocasiones y posteriormente reconocido como “poeta”, que intentó dar a conocer al público de la comunicación de masas el punto de vista de la infancia criminal castigada. Nos referimos a Jean Genet, quien a los 36 años intentó transmitir su personal visión acerca del tema en una emisión radiofónica que finalmente no salió al aire. Posteriormente él mismo se encargo de poner dicho material por escrito . Este material resulta muy interesante para nuestro análisis puesto que se trata de un discurso lo más cercano posible a la experiencia de la infancia (de una infancia que sufrió el castigo y los intentos de “rehabilitación” por parte del mundo adulto), tal como es recordada por un adulto que siguió siendo “marginal” en relación a los valores sociales dominantes, y que tanto por su contenido como por su forma resultó intolerable por la sociedad de su época, al punto que fue suprimido su intento de existencia en la industria cultural y de los medios de comunicación de masas. En esta alocución, Genet parte por explicitar -y disculparse por- la emoción que le provoca “exponer una aventura” que fue también la suya. Atribuye a algún error el que se le haya dado la posibilidad de poder dirigirse al público, y, de manera clara manifiesta: “hablo en el vacío y en la noche, sin embargo, aunque esto quedase únicamente para mí, yo quiero insultar a los que nos insultan”. De esta forma, su identificación con la infancia que tuvo y que continúan viviendo otros niños, le permite expresar precisamente la voz más silenciada dentro de los “sin voz”. Desde ese punto de vista que casi nunca tiene ocasión de ser expresado, Genet le informa a los miembros de la sociedad que “el niño criminal es aquel que ha forzado una puerta que da sobre un lugar prohibido”, que “lo que los conduce al crimen es el sentimiento romántico, es decir, la proyección de sí más magnífica, la más audaz, la más peligrosa de las vidas”, y explica: “Lo traduzco por ellos, pues tienen el derecho de utilizar un lenguaje que los ayude a aventurarse”. Al describir su labor como de “traducción” y no de “representación”, Genet se sitúa en las antípodas de las distintas variedades de adultocentrismo, y es fiel a la experiencia individual y colectiva de la infancia, a la que no trata de sustituir con su voz propia. Parte importante del mensaje de Genet se refiere a la realidad de los recintos donde son encerrados los niños, y a lo absurdo que desde el punto de vista de ellos resultan las pretensiones “dulcificadoras” de quienes pretenden rehabilitarlos y reeducarlos a través de “una crueldad más íntima (…) una crueldad en pantuflas”. No vacila en comparar esta realidad con la muy publicitada realidad de las torturas, detenciones y ejecuciones de la ocupación nazi, pero, tal como señala, “ninguna persona está alertada de que desde siempre en los presidios de niños, en las prisiones de Francia, los torturadores martirizaban a los niños y a los hombres”. De manera subversiva, Genet no clama por una ‘humanización de la tortura’, sino que nos dice que el niño delincuente “desea el rigor (…) exige que su punición sea sin dulzuras”, que “dentro de sí mantiene el sueño de que la forma que tome el castigo sea la de un infierno terrible, y la casa de corrección un lugar del mundo desde donde no se vuelva. Es cierto, no se vuelve”. Evidentemente se trataba de un mensaje demasiado perturbador, como golpe duro de realidad, para los estándares de lo aceptable en los términos del sentido común y de la industria de la cultura de la época. Genet llega incluso a atacar la ambivalencia de dichos parámetros: “Vuestra literatura, vuestras bellas artes, vuestras diversiones de después de cenar, celebran el crimen (…) Sin embargo, los héroes que pueblan vuestras tragedias, poemas, vuestros cuadros están hinchados, son el ornamento de vuestras vidas a la vez que despreciáis a sus modelos desdichados. Hacéis bien: ellos rechazan vuestra mano tendida”. Además, Genet apunta al centro de la hipocresía social cuando dice: “yo sé bien que la moral en nombre de quien ustedes persiguen a los niños, no la aplican mucho (…) ustedes tienen poca fuerza para librarse enteramente a la virtud, o enteramente al mal. Ustedes predican una y niegan la otra, de la que, sin embargo, sacan provecho. Reconozco vuestro sentido práctico. ¡Pero no puedo celebrarlo!”. Así que como mensaje hacia los auditores, Genet dice no tener nada que aconsejarles: “No quiero inventar ningún dispositivo nuevo a favor de la sociedad a fin de que se proteja. Le tengo confianza: sabrá bien, completamente sola guardarse de los graciosos peligros que son los niños criminales”. En cambio, entrega un mensaje a estos niños: “Les pido que no se avergüencen jamás de lo que hacen, que conserven intacta en ellos la rebeldía que los ha hecho tan bellos”, y se manifiesta convencido de que “a la belleza de los más viejos truhanes que ellos admiran” la sociedad nunca podrá oponerle “más que vigilantes ridículos, limitados a un uniforme mal cortado y mal llevado” .Dicho opúsculo, “L ´enfant criminel”, fue editado en Francia en 1956. Hasta hoy no existe una edición en español. El texto, aparentemente íntegro, es incluido en la Introducción a Flesler y otros (2003), aunque con comentarios insertos en medio del texto original.Todos estos extractos fueron tomados de la “Introducción” a Flesler y otros (2003). También en Donzelot (1990, pp.142 a 144) se encuentran alusiones a este episodio, y se mencionan dos textos posteriores basados en el de Genet. Cabe agregar que idealmente Genet proyectaba, además de poder leer su texto, interrogar a un director penitenciario, un psiquiatra oficial y un juez, para invertir la relación interrogador-interrogado.

viernes, 6 de julio de 2007

CREDO Y TÉCNICA PARA LA PROSA MODERNA.
LISTA INDISPENSABLE


por Jack KerouacTrad.



1. Garabatea bitácoras secretas y hojas mecanografiadas salvajemente para tu propio júbilo

2. Sumiso a todo, abierto, escuchando

3. Trata de nunca emborracharte afuera de tu propia casa

4. Enamórate de tu vida

5. Algo que sientas hallará su propia forma

6. Se loco, santo tonto de la mente

7. Sopla tan hondo como quieras soplar

8. Escribe lo que quieres que sea insondable desde el fondo de la mente.

9. Las visiones indecibles del individuo

10. No hay tiempo para la poesía sino exactamente lo que es

11. Tics visionarios estremeciéndose en el pecho

12. En fijación tranceúnica soñando sobre el objeto anterior al

13. Removimiento de las inhibiciones literarias, gramaticales y sintácticas

14. Como Proust, se un viejo mariguano del tiempo

15. Decir la verdadera historia del mundo en monólogo interior

16. El centro-joya del interés es el ojo dentro del ojo

17. Escribe en recuerdo y para maravilla de ti mismo

18. Obra a partir del contundente tercer ojo fuera de su órbita, nadando en el mar del lenguaje

19. Acepta la pérdida por siempre

20. Cree en el sagrado contorno de la vida

21. “Lucha por bosquejar el flujo que ya existe intacto en la mente”

22. No pienses en las palabras cuando te detengas sino para observar mejor la imagen

23. Lleva cuenta de todo día la fecha blasonada en tu mañana

24. Nada de temor o vergüenza acerca de la dignidad de tu experiencia, lenguaje o conocimiento

25. Escribe para que el mundo lea y vea tu exacta imagen de él

26. Libro-Pelicular es la película en palabras, la forma visual americana

27. En alabanza al Personaje en la sombría Soledad inhumana

28. Componiendo salvajemente, indisciplinadamente, puro, viniendo desde abajo, entre más loco mejor

29. Eres un Genio todo el tiempo

30. Escritor-director de películas terrenales patrocinadas y angeladas en el Cielo

jueves, 21 de junio de 2007

SITUATIONNISTES



Revue qui a marqué profondément les années 1960, l’Internationale situationniste a eu douze numéros entre 1958 et 1969 (repris en volume, Champ libre, 1975) et a influé, par ses critiques idéologiques, sociales et politiques, sur le mouvement de mai 1968. Le principal animateur du groupe situationniste fut Guy Debord (1931-1994), qui découvrit dans les années 1950 la pensée du philosophe marxiste Henri Lefebvre, alors en rupture avec le Parti communiste français. Il puisa notamment dans La Critique de la vie quotidienne (1947) et dans La Somme et le reste (1958) les fondements d’une critique non seulement théorique mais aussi pratique de la société moderne (cf. R. Hess, Henri Lefebvre et l’aventure du siècle , 1988). En 1965, Debord rompt avec Lefebvre, qu’il juge trop abstrait, en prétextant que La Proclamation de la Commune (1965) est un plagiat d’un tract situationniste. Pour les situationnistes, il convient d’être davantage dans la pratique que dans la philosophie. L’Internationale situationniste a rassemblé soixante-dix membres entre 1958 et 1969, année de son autodissolution. Elle est alors composée de sections nationales qui ont déployé leurs activités en France, aux Pays-Bas, en Grande-Bretagne, en Allemagne, en Suède, en Belgique, au Danemark, en Amérique, en Algérie, en Tunisie, en Italie. Un autre membre influent du mouvement est Raoul Vaneigem, auteur du célèbre Traité de savoir-vivre à l’usage des jeunes générations (1967). Un groupe d’étudiants situationnistes se développe à Strasbourg (où enseigne Lefebvre) entre 1964 et 1966. Il fait la critique de la «misère en milieu étudiant» et considère que l’étudiant moyen n’aspire qu’à une chose: être le valet du grand capital en tentant le plus rapidement possible d’obtenir une place dans une société de classe (De la misère en milieu étudiant... et de quelques moyens pour y remédier , 1966). Plus généralement, la revue l’Internationale situationniste s’attaque à la pensée de gauche de l’époque, notamment à Arguments , publication animée par Edgar Morin, Kostas Axelos, Jean Duvignaud, Pierre Fougeyrollas, Georges Lapassade, et à Socialisme ou barbarie , revue dirigée par Cornélius Castoriadis et Claude Lefort. Elle porte ses critiques sur l’art, l’urbanisme, la sociologie. Radicale et polémique, elle n’hésite pas à pratiquer l’insulte, élevée au rang de nouveau genre culturel.
En 1967, Guy Debord publie La Société du spectacle , ouvrage qui reprend toutes les critiques élaborées dans l’Internationale situationniste et qui, écrit sous forme d’aphorismes, montre que notre société «préfère l’image à la chose, la copie à l’original, la représentation à la réalité, l’apparence à l’être [...]» (citation de Feuerbach, placée en exergue du premier chapitre). La marchandise n’est plus une réalité, mais avant tout un spectacle. Poussant à bout les conséquences de cette affirmation, Debord conclut que le prolétariat, s’il est un sujet, est aussi une «représentation». Ce livre, fondamental pour comprendre les contradictions de la «société de consommation» où l’acte de consommation symbolique l’emporte sur l’acte productif, a eu des prolongements dans le champ de la critique esthétique, culturelle, sociologique. Il a marqué, par exemple, l’œuvre de Jean Baudrillard (cf. La Société de consommation , 1974). L’Internationale situationniste a aussi exercé son influence sur les praticiens de l’aménagement du territoire, de la publicité, etc. René Lourau, dans L’Autodissolution des avant-gardes (1980) et, plus généralement, dans sa conception de l’analyse institutionnelle, lui reprend cette affirmation selon laquelle la perspective révolutionnaire doit mêler la critique théorique et la critique pratique de la société.
À une époque où les médias dominent le monde et où, par conséquent, la question du pouvoir politique se pose de manière nouvelle, l’Internationale situationniste critique et analyse les formes qu’ont prises à partir des années 1960 les rapports sociaux, La Société du spectacle pouvant avoir, pour penser ces derniers, une fonction analogue à celle qu’eut Le Prince de Machiavel à son époque. En même temps que l’on critique, on décrit les nouvelles formes de ces rapports. Guy Debord expliquait en 1979, dans la Préface à la quatrième édition italienne de son livre (1979), le sens qu’avait cet ouvrage: «En 1967, je voulais que l’Internationale situationniste ait un livre de théorie. L’I.S. était à ce moment le groupe extrémiste qui avait le plus fait pour ramener la contestation révolutionnaire dans la société moderne; et il était facile de voir que ce groupe, ayant déjà imposé sa victoire sur le terrain de la critique théorique, et l’ayant habilement poursuivie sur celui de l’agitation pratique, approchait alors du point culminant de son action historique. Il s’agissait donc qu’un tel livre fût présent dans les troubles qui viendraient bientôt et qui le transmettraient après eux à la vaste suite subversive qu’ils ne pourraient manquer d’ouvrir.»
Outre les ouvrages cités, on peut mentionner, comme relevant du situationnisme ou comme en traitant, les ouvrages suivants: R. Viénet, Enragés et situationnistes dans le mouvement des occupations (1968); La Véritable Scission dans l’Internationale , circulaire publique de l’Internationale situationniste (1972); J.-J. Rastaud et J.-P. Voyer, L’Internationale situationniste (1972); J. Semprun, Précis de récupération, illustré de nombreux exemples tirés de l’histoire récente (1976); R. Vaneigem, Le Livre des plaisirs (1979).

jueves, 17 de mayo de 2007

DESPERTACULO SITUACIONISTA

Programa elemental de la oficina de urbanismo unitario
Attila Kotanyi, Raoul Vaneigem1961
Publicado en el # 6 de Internationale Situationniste.

Traducción extraída de Internacional situacionista,
vol. I: La realización del arte, Madrid, Literatura Gris, 1999.

1. NULIDAD DEL URBANISMO Y NULIDAD DEL ESPECTÁCULOEl urbanismo no existe: no es más que una "ideología" en el sentido de Marx. La arquitectura existe realmente, como la coca-cola: es una producción investida de ideología que satisface falsamente una falsa necesidad, pero es real. Mientras que el urbanismo es, como la ostentación publicitaria que rodea la coca-cola, pura ideología espectacular. El capitalismo moderno, que organiza la reducción de toda vida social a espectáculo, es incapaz de ofrecer otro espectáculo que el de nuestra alienación. Su sueño urbanístico es su maestro de obras.

2. LA PLANIFICACIÓN URBANA COMO CONDICIONAMIENTO Y FALSA PARTICIPACIÓNEl desarrollo del medio urbano es la educación capitalista del espacio. Representa la elección de una cierta materialización de lo posible, excluyendo las demás. Como la estética, cuyo movimiento de descomposición viene a continuar, puede considerarse como una rama bastante descuidada de la criminología. Sin embargo, lo que caracteriza al "urbanismo" con respecto a su plano simplemente arquitectónico es que exige el consentimiento de la población, la integración individual en la puesta en marcha de esta producción burocrática de condicionamiento. Todo esto se impone mediante el chantaje de la utilidad. Se oculta que toda la importancia de esta utilidad está al servicio de la reedificación. El capitalismo moderno hace que renunciemos a toda crítica con el simple argumento de que "hace falta un techo", lo mismo que hace la televisión con el pretexto de que la información y la diversión son necesarias, llevándonos a descuidar la evidencia de que esa información, esa diversión, este hábitat no se han hecho para las personas, sino a pesar de ellas, contra ellas.
Toda planificación urbana se comprende únicamente como campo de publicidad-propaganda de una sociedad, es decir: como organización de la participación en algo en lo que es imposible participar.

3. LA CIRCULACIÓN, ESTADIO SUPREMO DE LA PLANIFICACIÓN URBANALa circulación es la organización del aislamiento. Por ello constituye el problema dominante de las ciudades modernas. Es lo contrario del encuentro, la absorción de las energías disponibles para el encuentro o para cualquier tipo de participación. La participación que se ha hecho imposible se compensa en el espectáculo. El espectáculo se manifiesta en el hábitat y en el desplazamiento (standard de alojamiento y vehículos personales). Porque de hecho no se habita en un barrio de una ciudad, sino en el poder. Se habita en alguna parte de la jerarquía. En la cima de esta jerarquía, los rangos pueden medirse por el grado de circulación. El poder se materializa en la obligación de estar presente cotidianamente en lugares cada vez más numerosos (comidas de negocios) y cada vez más alejados unos de otros. Se puede caracterizar al alto dirigente como un hombre que llega a encontrarse en tres capitales diferentes en un solo día.

4. EL DISTANCIAMIENTO ANTE EL ESPECTÁCULO URBANOLa totalidad del espectáculo que tiende a integrar a la población se manifiesta tanto en la ordenación de las ciudades como en la red permanente de información. Es un marco sólido para proteger las condiciones de vida existentes. Nuestro primer trabajo consiste en dar a las personas la posibilidad de que dejen de identificarse con el entorno y los modelos de conducta, lo que resulta inseparable de la posibilidad de reconocerse libremente en algunas primeras zonas delimitadas para la actividad humana. La gente estará obligada todavía durante mucho tiempo a aceptar el período reificado de las ciudades. Pero la actitud con que lo aceptarán puede cambiar inmediatamente. Hay que fomentar la desconfianza hacia los jardines de infancia ventilados y coloreados que constituyen, tanto en el Este como en el Oeste, las nuevas ciudades dormitorio. Sólo el despertar planteará la cuestión de una construcción consciente del medio urbano.

5. UNA LIBERTAD INDIVISIBLEEl principal logro de la actual planificación de las ciudades es hacer olvidar la posibilidad de lo que llamamos urbanismo unitario, es decir, de la crítica viviente, alimentada por las tensiones de la vida cotidiana, de esta manipulación de las ciudades y de sus habitantes. Crítica viviente quiere decir establecimiento de las bases para una vida experimental: reunión de creadores de su propia vida en terrenos equipados para sus fines. Estas bases no podrían estar reservadas al "ocio" separado de la sociedad. Ninguna zona espacio-temporal es completamente separable. De hecho, siempre se da una presión de la sociedad global sobre los actuales "cupos" vacacionales. La presión se ejercerá en sentido inverso en las bases situacionistas, que funcionarán como cabezas de puente para una invasión de toda la vida cotidiana. El urbanismo unitario es lo contrario de la actividad especializada, y reconocer un campo urbanístico separado es reconocer ya toda la mentira urbanística y la mentira de toda la vida. Lo que el urbanismo promete es la felicidad. El urbanismo será juzgado por tanto en función de esta promesa. La coordinación de los medios artísticos y científicos de denuncia debe llevar a una denuncia completa del condicionamiento existente.

6. EL DESEMBARCOTodo el espacio está ocupado por el enemigo, que ha domesticado para su propio uso hasta sus reglas elementales (incluso la geometría). El auténtico urbanismo aparecerá cuando se cree en algunas zonas el vacío de esta ocupación. Lo que nosotros llamamos construcción comienza allí. Puede comprenderse con la ayuda del concepto de "agujero positivo" forjado por la física moderna. Materializar la libertad, es en primer lugar sustraer a un planeta domesticado algunas parcelas de su superficie.

7. LA LUZ DE LA DESVIACIÓNEl ejercicio elemental de la teoría del urbanismo unitario será la transcripción de toda la mentira teórica del urbanismo, desviada con fines de desalienación: tenemos que defendernos constantemente de la epopeya de los bardos del condicionamiento, invertir sus ritmos

8. CONDICIONES DE DIÁLOGOLo práctico es lo funcional. Únicamente la resolución de nuestro problema fundamental es práctica: la realización de nosotros mismos (nuestro desligamiento del sistema de aislamiento). Lo útil y lo utilitario es esto. Nada más. El resto no representa más que derivaciones mínimas de lo práctico, su mistificación.

9. MATERIA PRIMA Y TRANSFORMACIÓNLa destrucción situacionista del condicionamiento actual es al mismo tiempo la construcción de situaciones. Es la liberación de las energías inagotables contenidas en la vida cotidiana petrificada. La actual planificación de las ciudades, que se presenta como una geología de la mentira, dejará lugar con el urbanismo unitario a una técnica de defensa de las condiciones siempre amenazadas de la libertad cuando los individuos, que no existen aún como tales, construyan libremente su propia historia.

10. FIN DE LA PREHISTORIA DEL CONDICIONAMIENTONo sostenemos que haya que volver a ninguna fase anterior al condicionamiento, sino ir más allá. Hemos inventado la arquitectura y el urbanismo que no pueden realizarse sin la revolución de la vida cotidiana, es decir sin la apropiación del condicionamiento por todos los hombres, su enriquecimiento indefinido, su realización.